22 de julio de 2011

ramales y durmientes

En Santiago y de vuelta

Se aprietan los ojos con el exceso de luz,
se chupan hacia dentro en un ardor constante.
Quieren oscuridad
a la noche estrellada
a las cosas y a los seres bajo la luz de la luna.
Ya no más tubo fluorescente, pixel saturado,
pantalla led, ni foco anaranjado.

...

MÁSCARA
CÁSCARA

...

Traspasando cerros cortados en noventa minutos, con aire acondicionado, sedentariamente, ahorrando energía corporal, pagando por este traspaso en un incomodo asiento, que me duerme y me astía.

90 minutos - cerros cortados - la noche estrellada - el bosque oscuro
la cruz del sur apuntando el norte, la veo, si miro al poniente.

...

entre el negro ciego-caos
y la mancha de millones de luces
estoy deseosa por aprender el arte de la guerra
deseosa del arte del engaño
deseosa por alentar el ego hegemónico
por subvertir la imagen obligada y develar la prohibida
deseosa del rigor que re liga

deseosa
pero sin desear
medio dormida aún.

flor y abeja en el corazón, me dice el pálpito.

flor y abeja.

lana y laptop, dice don José
mano y ojo, Da Vinci.