“La gente cree que la alimentación consiste en que el hombre come las sustancias de su alrededor, que las mete en su boca y luego llegan al estómago; que se “deposita” una parte y otra parte se va; luego la parte que se ha depositado es consumida y por tanto también se va, y que luego ésta es reemplazada nuevamente. Actualmente imaginamos la alimentación de una forma totalmente superficial. (…) Estas cosas debieran ser consideradas a fondo. Por no hacerlo hoy día tenemos esta separación entre teoría y práctica. La práctica actual está vacía de espíritu, es una mera rutina. Pero aquello que viene realmente del espíritu, no es impráctico sino que se torna eminentemente práctico.”
.- Rudolf Steiner.
EL PAN
Muy entusiasmado, Juanito se lo contó a otros niños, y todos se pusieron a cavar la tierra en el jardín para sacar pan. Al cabo de un rato lograron abrir un hoyo bastante hondo; pero del hoyo no salía más que tierra y algunas piedras, y nunca se veía el pan. Entonces los niños dijeron a Juanito que era un mentiroso. Juanito se puso muy triste y fue a decirle a su mamá lo que pasaba. Ella, entonces, lo tomó de la mano y lo llevó donde estaban sus amigos.
Al llegar, la mamá les dijo: “El pan no sale de un hoyo, sino de la tierra. En la tierra se siembra el trigo: después el molinero muele el trigo y lo convierte en harina y hace un amasa. Esta masa la corta en pedazos pequeños y la coloca en el horno para cocerla, y después de un rato, sale convertida en pan. Ahora saben ustedes –continuó diciendo la mamá- que para hacer harina se necesita trigo, y para que haya trigo se necesita tierra. Sin tierra y sin trabajo no puede haber pan”
.- Adrian Dufflocq Galdames.


















