6 de junio de 2009

Telescoperos

El 2009 es el año internacional de la Astronomía. Hace 400 años Galileo Galilei marcó, con sus investigaciones, un quiebre en nuestra historia. Actualmente es conciderado el padre de la astronomía moderna. 
En Chile, hay un grupo de personas tan entregadas como Galileo en sus investigaciones, son los Telescoperos Ricardo González (TRG) sus miembros son independientes de pensamiento, se reúnen para conversar, discutir, investigar, inventar, estudiar y compartir todo aquello relacionado con las ciencias, en particular la ciencia astronómica. Su quehacer se relaciona directamente con la construcción de telescopios, espejos, oculares, dispositivos accesorios y otros objetos de tipo científico como relojes de sol y motorizaciones variadas, además de la astrofotografía con cámaras reflex y CCD. Extiende este quehacer a la difusión de la astronomía observacional a niños de colegios y adultos en general, exposiciones científicas y asistencia activa a congresos de astronomía. Muchos de los integrantes de este grupo polifacético se dedican además a la observación de la fauna silvestre en humedales y parajes nacionales, promoviendo el conocimiento y protección del medio ambiente y la defensa de los cielo de nuestro país contra la contaminación lumínica. Algunos de ellos son artistas plásticos, músicos o poetas. 
Hace unos días, la Sociedad Astronómica de Valparaíso y Viña del Mar (SAVAL), organizó una exposición itinerante de fotografías astronómicas, en donde, además de ello, me encontré con unos poemas que quiero compartir: 
Noche misteriosa
Secreto infinito
sueño con tu reflejo
en el espejo de mi alma.
Anhelante, 
mi liezo espera
los colores de tu canto.
(poema dedicado a R.)
Ya no hacen falta alas, 
el viaje es sin retorno...
Ya no hacen ftla espejos,
la visión ahora es perfecta.
(Dedicado de un telescopero a su maestro)
"Llegamos a ella por amor a las estrellas. Llegamos a ella a través de los caminos de la tarde, a través del tiempo, a través de los sueños, a través de los segundos que se van entretejiendo para llenar los días y los años en que caminando sobre este planeta descubrimos nuestra esencia también estelar y planetaria."
(Inauguración del Observatorio de San José, del Dr. Luís Paredes Rojas, 2006)
* * * 
Visitar los siguientes links:

La cosecha de Rabindranath T. Tagore

A Alejandro, mi maestro, y a Erick, mi compañero de ruta, por nuestra hermandad y perseverancia.
Mariela Sol, gracias por estas semillas, por estos frutos, por estas cosechas.
Por los caminos, me pierdo. ¡El agua ancha y el cielo azul, sin señales, donde la ruta está escondida por las alas de los pájaros, por los rayos de las estrellas, por las flores de las estaciones viajeras!
¿Tu sangre lleva la sabiduría del camino invisible, corazón?
...
¡Tu palabra sí que es sencilla, Maestro mío, no la de los que hablan de ti! ¡Qué bien entiendo la voz de tus estrellas y el silencio de tus árboles! Y sé que mi corazón quisiera abrirse como una flor, que mi vida se ha llenado en una fuente escondida.
Tus canciones, como pájaron de un nevado país solitario, vienen volando a hacer su nido en mi corazón, para cuando llegue abril caliente. ¡Qué feliz soy esperando la alegre estación!
...
Me has puesto entre los derrotados. Sé bien que no ganaré, que no podré dejar la partida. ¡Me echaré en la charca, aunque no sea más que para irme al fondo! ¡Jugaré al juego de mi propia ruina!
Apostaré cuanto tengo; y cuando haya perdido lo último, me pondré a mi mismo. Entonces, ya arruinado del todo, habré ganado.
...
Moverse es encontrarte a cada paso, Compañero caminante; es cantar al compás de tus pies. El que es rozado de tu aliento, no se guarda caminando por la ribera, sino que tiende su vela intrépida al viento y cabalga sobre las olas turbulentas.
Quien abre sus puertas de par en par y sale, recibe tu saludo. Y no se para a contar su ganancia, ni a lamentar su ruina, sino que siente latir su corazón como tambor en marcha; porque andando va siempre contigo, Compañero caminante.

29 de mayo de 2009

Fragmento de Kirchner

Desnudo femenino de medio cuerpo con sombrero,
de Ernst Ludwing Kirchner.
Óleo sobre tela
76 x 70 cm.
Año 1911.
(Expresionismo alemán)
Mi desnudo según Kirchener, según yo
Acrílico, látex, patel seco y oleoso, tinta china
sobre papel de grabado canson
32 x 21.5 cm.
Mayo del 2009.
detalles

En rostro de Anna W. en mi inconciente

Anna W.
Tinta china sobre hilado 9
27.5 x 39 cm.
Mayo 2009

23 de mayo de 2009

¿He estado pintando?

Acabo de esbozar en una madera preparada un desnudo de mujer.

Es más grande en relación a las pinturas que he estado haciendo.

Salté a un formato mayor.

Siento que pintar me acalora. Digo cosas con el color y el trazo, que con la palabra qué sé yo de qué manera se diría.

Un ritmo baja por al sangre y toma vida propia, materiales propios, color y sentido de querer ser.

De anonadarme en el gesto de tejer paso a querer construir un trazo, un verso escurridizo que repose sobre superficies, ángulos, espacios. Como un cuerpo más que habita, está y se mueve.

Las preguntas por lo materno y la pudrición me han tejido a mí. Desentramo y trenzo relaciones a cada instante, en gestos que tocan los cuerpos de otros, palabr

as que se cruzan, miradas, silencios que se fugan de los tímpanos a las paredes de las habitaciones, y luego a las olas, y luego a las quebradas de los cerros.

Ahora me detengo en la forma que se arma, en la vibración luminosa de una conformación.

Piel que habla.

El universo se vuelve una polifonía poética.

Me detengo cada vez más adentro, más adentro. Pasando por la pequeñez de los poritos, de puntos capilares, de fluidos secretos y la respiración de los micromundos.

¡Entres que son micromundos!, vida inconcebible escondida bajo tierra.

Tengo dibujos en mi garganta y mi mano es una lengua que canta luces inesperadas. Luciérnagas de tejidos, lunas maculadas construyendo pétalos de yeso, que parecen fruteras, que parecen pañuelos.

Tu piel es la puerta de mis creaciones, mi límite es el borde de tu trazo infinito, mi horizonte mezclado de fuego y agua, el claroscuro del ocaso, el reguero de mi corazón.

Pintar es fascinante y capturador. Sólo recién me pareció despertar el día, y ya está anocheciendo. 

Detalle de trabajo textil. 

Tu

Tu
Dibujo con lápiz tinta sobre papel de dibujo canson.
27.5 x 25 cm.
Abril 2009.
Tu
Acrílico, esmalte, pastel seco y oleoso
sobre papel para grabado canson.
32 x 22.6 cm.
detalles

Contemplo tus regalos en la pared que se eleva junto a mi cama,

Pero me raptan tus trazos, una diagonal.

Me caigo a tu piel de papel, al vacío de tu pulso hecho línea

Y mi boca no sabe por dónde enrollarse

Salpica besos deseosa de tu textura, de tu piel erizada,

De la luz temblorosa que sostiene nuestros cuerpos.

 

Me devuelvo a mi cama, a mi silla, a mi lápiz, a mi pincel

Y veo a mi pieza llena de intensiones, de invitaciones,

Pero cuando te echo de menos, todas se enmudecen a instantes

Y tus regalos parecen hechizarme.

 

Cualquier viaje, me dices

Con una brújula marcando a todas partes.

Y junto a ella un torbellino anaranjado que se abre,

Que se fuga palpitando un canto

Como un tambor lejano anunciando la lluvia.

 

Miro las marcas que dejaste en la arena y cómo tras de ti

Las olas las desvanecen.

 

Sólo presente.

 

Tu tierra eres tú. Mi tierra, soy yo.

Pero soy en relación contigo, entre otras cosas.

Y cuando contemplo tus regalos

Puedo despertar de la ilusión de mi misma

Y ser, algo así como un río.

Entonces ahí, creo que quizás, somos uno.

Pintando algo

Cuerpo y Luz II
Acrílico, pastel seco, pastel oleoso y esmalte
sobre papel para grabado canson.
21.6 x 32 cm.
mayo 2009
detalles
Modelo sacado de un Proceso de dibujo de H. Matisse de 1936.

Violeta Parra - Volver a los 17

13 de mayo de 2009

Luz y cuerpo

Luz y cuerpo.
Acrílico, pastel seco y tinta china sobre madera. 
40 x 40 cm.
Abril y mayo del 2009.
detalle del pecho.
detalle de cintura y estómago.
LA VISTA, EL TACTO       
A Balthus

La luz sostiene —ingrávidos, reales— el cerro blanco y las encinas negras, el sendero que avanza, el árbol que se queda; la luz naciente busca su camino, río titubeante que dibuja sus dudas y las vuelve certidumbres, río del alba sobre unos párpados cerrados; la luz esculpe al viento en la cortina, hace de cada hora un cuerpo vivo, entra en el cuarto y se desliza, descalza, sobre el filo del cuchillo; la luz nace mujer en un espejo, desnuda bajo diáfanos follajes una mirada la encadena, la desvanece un parpadeo; la luz palpa los frutos y palpa lo invisible, cántaro donde beben claridades los ojos, llama cortada en flor y vela en vela donde la mariposa de alas negras se quema: la luz abre los pliegues de la sábana y los repliegues de la pubescencia, arde en la chimenea, sus llamas vueltas sombras trepan los muros, yedra deseosa; la luz no absuelve ni condena, no es justa ni es injusta, la luz con manos invisibles alza los edificios de la simetría; la luz se va por un pasaje de reflejos y regresa a sí misma: es una mano que se inventa, un ojo que se mira en sus inventos. 

La luz es tiempo que se piensa.

.- Octavio Paz.

29 de abril de 2009

We - Como recordándote

La loca y el marciano (tu y yo)
Collage
16 x 12 cm.
Julio del 2007
Tu y yo
Collage
15 x 10 cm.
Julio del 2007
Sólo un salto al vacío distancia a las distancias
Collage
20 x 14 cm.
Julio 2007

25 de abril de 2009

Ocimum bacilicum - Albahaca Ana Trinidad*

Huele ocimum,
Enverdece ocimum.
Tu aliento ocimum,
Tus ojos verde ocimum.
Tu aire blanco, 
Como la flor de ocimum.
Como la flor de la hija verde: Ana Trinidad,
De la regalona kusschen kuss 
kuss kusschen ocimum bacilicum!
Luz en el eucaliptus
Tinta y pastel cremoso.
21 x 29 cm. 
1 de enero del 2009.

Aceptación del ombligo de Homero Aridjis

Ombligo
Pastel seco.
27.5 x 19.5 cm.
Abril del 2009.
Desperté de un sueño, en el que participaban mi madre y el ombligo. Mientras preparaba la comida, mi madre me dijo, ofreciéndome un pedazo de ombligo: "Pruébalo, para ver si te gusta. Porque si no te gusta, no tienes que comerlo". Asentí que me gustaba. Y abrí los ojos, contento porque el ombligo me había gustado.
Estar ombligo
Pastel seco.
27.5 x 19.5 cm.
Abril del 2009.
Y todo el día, por la atmósfera que me dejó el sueño, sentí placidez, como si en la aceptación del ombligo hubiera aceptado a mi madre y a la vida, recobrando a la vez una edad mía perdida, y el rostro olvidado de un ser que ahora tiene otras facciones.

A los caminantes

En flor (cuando estoy contigo)
Acuarela y tinta negra.
25 x 16 cm.
28 de marzo del 2009.
Ausdauer my dear seed, ausdauer.
Cada paso es tapfer.
Pünktlich el momento.
Ausdauer me
Ausdauer you
Y así, Together we will Are
In the way,
Paso a paso,
En el way camino, ausdauer.

6 de marzo de 2009

Homero Aridjis - algunos poemas

VENTANA
Ser entre las cosas pequeñas
una gota de agua 
o en la noche de la cocina
un chícharo sobre la mesa
o ir por el suelo
suelto y oscuro
como un hilo desenredado del carrete
pero no morir de fatiga y deseo
frente a la luz d ela ventana
como un aabeja estorbada por el vidrio
QUEMAR
Quemar las naves
para que no nos sigan
las sombras viejas
por la tierra nueva
para que los que van conmigo
no piensen que es posible
volver a ser lo que eran
en el país perdido
para que a la espalda
sólo hallemos el mar
y enfrente lo desconocido
para que sobre lo quemado
caminemos sin miedo
en el aquí y ahora.
EN El día abierto
altísima
brillando sobre el agua
libre
con los ojos de todos
la luz es un ser
AMANTES
A oscuras baja por angosta calle
amante en amada
                                     la multitud
                                     el multi - tú
                                     el tuyo yo
                                     el mutuo uno
VEN POETA ancestral siéntate
sacude las sombras de tu boca
y quita de tu traje las tinieblas
ven a esta mañana 
que parece durar por siempre
y apareciendo
parece ya antigua
y como eterna
ven a esta montaña
que yergue sus picos blancos
como pensamientos puros
a este río
que sale de la oscuridad
y va a l anoche
atravesando el día
como un dios blanco
ven a este momento
y da a las cosas que se van un verso ahora
VOY viajando
sentado, caminando, inmóvil voy viajando
por la casa, por la hora, por el río
por el cuerpo que viaja voy viajando
por montañas y lechos y miradas
hacia el sol              hacia el aire
por barro misterioso al infinito
no dejo de viajar
***
Nota: 
1. Estos poemas fueron extridos de la Antología Poética (editorial Tierra Firme) de Homero Aridjis, poeta mexicano nacido en 1940. Mis agradecimientos al artista visual Carlos Montes de Oca, que me presentó la obra de este poeta y varios más. 
2. La imagen del comienzo, corresponde a la portada de la antología y es una ilustración de Eva Sofía Aridjis.

Dibujos desde mi imaginario

El vientre al Sol
tinta, 8B y acuarela sobre cartulina canson
8 x 8 cm. app.
2009
Sueño vacuno
tinta y acuarela sobre cartulina canson
17 x 12 cm. app.
2009
Fiesta bailable
tinta y acuarela sobre cartulina canson
17 x 12 cm. app.
2009
Gente en la plaza y un pájaro en una rama
8B y acuarela sobre cartulina canson
17 x 12 cm. app.
2009
De niña a mujer
8B y acuarela sobre cartulina canson
13 x 8 cm. app.
2009
Un sol
8B y acuarela sobre cartulina canson
5 x 8 cm. app.
2009
15 dibujos de 10 x 10 cm. c/u
Tinta, 8B, 6B y acuarela sobre papel de tacos de oficina
2008
Pastel, 8B y 6B sobre canson de dibujo
21 x 30 cm.
2008
8B y 6B sobre hilado 9
15 x 10 cm.
2008