









Este collage lo hice a fines de marzo de este año. En él, busco expresar cómo el hombre se auto-deshereda, se culpa y destruye. El cómo vive desgarrándose, desprendiéndose de si mismo, auto-flagelándose. El cómo todo se seca, se oscurece y lo que antes era sublime, mágico y sacro, ahora se deshace en el deseo de poder. Aquí es cuando el hombre cae a un pozo sin fondo.
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A veces, hay que cantar el dolor, vestirse de luto por un sentido mayor.
Cuando la tierra sufre, yo sufro con ella.
Y no me avergüenza decir la palabra patria, porque cuando hablo de ella hablo también de mi primer recuerdo, de la conciencia que me llama hacia el origen, de un astro...
http://vieltfaltig.blogspot.com/2006_09_01_archive.html (ver poema "Nostalgia")
“Vivimos en un continente distinto y fuerte, y todo se desarrolla con un sentido diferente, aunque los materiales básicos provengan de Europa. En el momento mismo en que los conquistadores españoles pisaron el territorio de América, nació una nueva cultura y hasta un nuevo castellano: sus formidables ríos, sus altísimas montañas, sus dilatadas pampas, sus culturas aborígenes, sus soles y lunas, sus bellezas y atrocidades, sus lluvias y pantanos engendrarían esa nueva cultura con los machos que llegaban a poseerlos. ¿Quieren una originalidad absoluta? No existe. Ni en el arte ni en nada. Todo se construye sobre lo anterior y en nada humano es posible encontrar la pureza. ¿Cuál es mi patria? Crecimos bebiendo la nostalgia europea de nuestros padres, oyendo de la tierra lejana, de sus mitos y cuentos. Pero también cuando hemos tenido momentos de soledad en aquellos lugares, sentimos que nuestra patria era ésta, estaba acá, en las pampas y en basto río; pues la patria no es sino la infancia, algunos rostros, algunos recuerdos de la adolescencia, un árbol o un barrio, una insignificante calle, un viejo tango en un organito, el silbato de una locomotora de manisero en una tarde de invierno (…)"
- Ernesto Sábato.
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“Yo me tengo lo perdido
Y voy llevando a mi infancia
Como una flor preferida
Que me perfuma la mano.”
- Gabriela Mistral.
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"Taki yawar es taki yaku
el canto del agua, es el canto de la sangre".
- Carolina Trinidad,
fragmento de poema.

Chile: Alto del Carmen.
El Valle del Huasco, conocido también como El Jardín de Atacama, se ubica en la Provincia de Huasco, cuya capital es la ciudad de Vallenar que cuenta con variados servicios turísticos. Al internarse por el valle del río Huasco, recorriendo localidades rurales, el Embalse Santa Juana, la comuna de Alto del Carmen que destaca por la gran cantidad de pequeños poblados y villorrios agrícolas; sus atractivos naturales y culturales y la fuerza de sus tradiciones, donde destacan el Valle del Tránsito con orígenes en la cultura diaguita y el Valle del Carmen con una fuerte tradición española. Los valles están rodeados de relieves abruptos donde la vegetación y lo árido de los cerros se transforman en un marco de variadas formas y colores.
(Texto: www.sernatur.cl / Fotografía: Diego Luna).
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“Las huacas y el espacio sacro andino”
El concepto de huaca (wak`a) es uno de los conceptos fundamentales y origiranios del pensamiento religioso andino. La traducción literal del vocablo resulta imposible. El género de la palabra puede ser masculino o femenino, de acuerdo al lugar u objeto y a la entidad espiritual relacionada con el mismo. En el uso literario y en el castellano hablado en los Andes huaca se acostumbra usar al femenino.
Wak`a es, en esencia, un receptáculo de lo sagrado. Es el cuerpo de una entidad espiritual: una piedra, una roca, un árbol, cueva, etc. que contiene un espíritu. El poder del espíritu hace el objeto o el ser diferente de los demás objetos y seres de su misma especie. Wak`a es un receptáculo activo del sacrum porque desde él y a través de él el sacro se manifiesta y actúa.
La huaca es Kamasqa –o sea animada, saturada del poder del ser- y al mismo tiempo por esto es kamaq: animadora, dotada del poder de actuar espiritualmente. Es el sacrum y el numinoso no en forma de concepto abstracto sino activo en un nivel tangible, material, corporificado.
Wak`a es lugar de posibles hierofanías. Y las más poderosas y sagradas huacas, como son los altos nevados o las cumbres inaccesibles, los ríos impetuosos, los violentos torbellinos de viento, el trueno y el rayo son ellas mismas hierofanías.
Las huacas requieren de una clase de atenciones rituales que prescriben la observancia de tabúes, ofrendas, sacrificios, recitación de formulas rituales. Dentro del concepto andino de reciprocidad, las huacas deben ser alimentadas: deben recibir dones por parte de los hombres para otorgar dones a los hombres.
En las sociedades tradicionales el espacio no es homogéneo: hay espacios esencialmente sagrados y son aquellos donde acontecieron hierofanías, o actuaron los héroes culturales protagonistas de los mitos; los espacios ocupados por las huacas; los cementerios, los templos, las casas. Así mismo, son sagradas las cumbres de los cerros cuyo prestigio aumenta con la altura; es sagrado el cielo, el sol, la luna y las estrellas, los vientos, etc.
El concepto andino de espacio (pacha en quechua) está íntimamente relacionada con el de tiempo y abarca tres regiones, o mundos (pacha): el de arriba (hanaq pacha); el mundo de aquí (kai pacha) morada de los hombres; el mundo de abajo (hurin pacha) morad de los difuntos. A los dos extremos, hay un mundo del más arriba (hanaq pacha) sede de las hierofanías uranias y un mundo ctonio de las profundidades y de adentro (uku pacha) morada de los más antiguos ancestros y de las razas primordiales.
A su vez, cada región cósmica está relacionada con una dirección y con un tiempo: el mundo de arriba con la derecha y con el tiempo futuro; este mundo con el centro y con el tiempo presente; el mundo de abajo con la izquierda y con el tiempo pasado. Además, la izquierda y el pasado están relacionados con la noche; la derecha y el futuro mientras que el tiempo presente –que es también el tiempo sagrado del ensueño y de la visión, centro de todas las posibilidades y punto de encuentro del espacio y del tiempo, del humano y del divino- en la esfera de los ritos, está relacionado simbólicamente con las horas centrales de la noche.
* Nota: Queda pendiente decirles de qué libro saqué esta información.
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Paisaje andino, lugar de ecos sagrados.
Taki yawar es taki yaku... el canto de la sangre, es el canto del agua.
¿Qué canta la sangre? ¿Qué canta el agua?
Ko, canta mi agua,
ko, dice mi sangre.
Pero mi sangre no es vuestra sangre, porque vustra sangre ya no canta
ya no cae en canoro canto, como el ko de los caminantes.
Hay hombres caminantes y hombres que quieren poder.
¿Qué canta tu sangre, dime?
“...Dime, sequía, dime, tierra quemada, tierra de huesos
remolidos, dime, luna agónica,
¿no hay agua,
hay sólo sangre, sólo hay polvo, sólo pisadas de pies
desnudos sobre la espina,
sólo andrajos y comida de insectos y sopor bajo el mediodía...?”
"Dime, sequía, piedra pulida por el
tiempo sin dientes, por el hambre sin dientes,
polvo molido por dientes que son siglos, por siglos que son
hambres,
dime, cántaro roto caído en el polvo, dime,
¿la luz nace frotando hueso contra hueso, hombre contra
hombre, hambre contra hambre,
hasta que surja al fin la chispa, el grito, la palabra,
hasta que brote al fin el agua y crezca el árbol de anchas
hojas de turquesa?"
Dime tu, entonces, ¿dónde están los huesos
dónde están los hombres
quiénes tienen hambre?
Ya lo he dicho antes, me muero y vivo por esa chispa, esa luz
que es agua que brota, que es árbol de anchas hojas de turquesa...
* Nota: Incluye extractos del poema “El Cántaro Roto” de Octavio Paz.
Ubicación:
Cordillera de Los Andes, sobre el límite internacional chileno-argentino, unos 150 km al suroriente de la ciudad de Vallenar, Comuna de Alto del Carmen, Provincia de Huasco, III Región.
Afectados/as:
Agricultores del Valle del Huasco, Población de Vallenar y pueblos vecinos.
Iniciadores/as:
Asociaciones de agricultores.
Pascua Lama es un proyecto de desarrollo minero que consiste en la explotación a rajo abierto de un yacimiento de minerales de oro, plata y cobre, y su procesamiento para obtener como productos metal doré (oro, plata) y concentrado de cobre. El yacimiento se ubica en la Cordillera de Los Andes, sobre el límite internacional chileno-argentino, unos 150 kilómetros al suroriente de la ciudad de Vallenar, en la Comuna de Alto del Carmen, Provincia de Huasco, III Región. Las localidades más próximas son Chollay -por el Río Tránsito- y El Corral por el Río San Félix, ubicadas a 35 km y 55 km de distancia, respectivamente.
El proyecto tiene un carácter binacional, al considerar obras y operaciones tanto en territorio chileno como argentino. En Argentina, el proyecto se ubica unos 300 kilómetros al norponiente de la ciudad de San Juan, en el Departamento de Iglesia, Provincia de San Juan.
El área de operaciones está establecida conforme a los Protocolos Adicionales 20 y 23 del 16º Acuerdo de Complementación Económica elaborado entre Chile y Argentina dentro del marco del Tratado de Montevideo de 1980. En territorio chileno se desarrollará gran parte del rajo abierto y se construirá un botadero de estéril, un chancador primario, un complejo de mantención de equipos de mina y polvorín para el almacenamiento de explosivos.
Estas obras se ubicarán en la cabecera del Río del Estrecho, tributario del Río Chollay, sobre los 4.400 metros sobre el nivel del mar.
En territorio argentino se desarrollará una porción menor del rajo y se construirá un botadero de estéril, las instalaciones de la planta de procesos, un tranque de relaves, los campamentos de construcción (para 4.000 personas) y operación (para 1.000 personas), además de un aeródromo privado.
El mineral será extraído de la mina a razón de 15 millones de toneladas por año y enviado a un chancador primario ubicado en territorio chileno, para reducir su tamaño. Luego será transportado por medio de una correa hasta las instalaciones del proceso que se ubicarán en territorio argentino, traspasando la frontera a través de un túnel de 2.7 kilómetros de longitud. En la planta de procesos el mineral se someterá a operaciones de chancado secundario, molienda y lavado.
El mineral denominado refractario será procesado mediante flotación convencional para obtener concentrados de cobre. El denominado no-refractario, así como los relaves de la flotación, serán procesados mediante lixiviación con cianuro de sodio, precipitación con zinc y refinación para obtener metal doré.
El requerimiento de agua para el Proyecto Pascua-Lama será de 370 l/s en total. Esta demanda será abastecida desde el Río de Las Taguas, en Argentina. Existirá un acceso terrestre desde cada lado de la frontera. En Chile el acceso se realizará desde la ciudad de Vallenar, a través del camino que une esta ciudad con la localidad de Alto del Carmen, seguido por un camino secundario que se desarrolla a lo largo del valle del Río del Carmen.
El monto de la inversión se ha estimado en 950 millones de dólares. El Proyecto tiene una vida útil de 20 años según las actuales reservas, y anualmente producirá unas 5.000 toneladas de cobre contenido en concentrados, 615.000 onzas de oro y 18,2 millones de onzas de plata. Las empresas que desarrollan el proyecto son: Compañía Minera Nevada S.A. en Chile, y Barrick Exploraciones Argentina S.A. y Exploraciones Mineras Argentinas S.A., en la Republica Argentina. (Extractos de El Exilio de el Cóndor).
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Esta información, como antecedentes, documentos, impactos mineros, y otros casos como el desastre CELCO y otros, etc. pueden verlos en: http://www.olca.cl/oca/chile/pascualama.htm - http://www.diarioatacama.cl/
Página de Cecilia Vicuña, atista visual que todos mis profes me han dicho que vea. No la conosco, y viendo su obra recientemente me puedo dar cuenta de nuestras grandes similitudes. Ella tiene una obra muy interesante, que apela a lo sensible y a lo anteriormente mencionado: Pascua-Lama. Ver: http://www.ceciliavicuna.org/
“La mirada interior se despliega y un mundo de vértigo y llama
nace bajo la frente del que sueña:
soles azules, verdes remolinos, picos de luz que abren astros
como granadas,
tornasol solitario, ojo de oro girando en el centro de una
explanada calcinada,
bosques de cristal de sonido, bosques de ecos y respuestas
y ondas, diálogo de transparencias,
¡viento, galope de agua entre los muros interminables de una
garganta de azabache,
caballo, cometa, cohete que se clava justo en el corazón de la
noche, plumas, surtidores,
plumas, súbito florecer de las antorchas, velas, alas, invasión
de lo blanco,
pájaros de las islas cantando bajo la frente del que sueña!
Abrí los ojos, los alcé hasta el cielo y vi cómo la noche se cubría
de estrellas.
¡Islas vivas, brazaletes de islas llameantes, piedras ardiendo,
respirando, racimos de piedras vivas,
cuánta fuente, qué claridades, qué cabelleras sobre una
espalda oscura,
cuánto río allá arriba, y ese sonar remoto de agua junto al
fuego, de luz contra la sombra!
Harpas, jardines de harpas.
Pero a mi lado no había nadie.
Sólo el llano: cactus, huizaches, piedras enormes que estallan
bajo el sol.
No cantaba el grillo,
había un vago olor a cal y semillas quemadas,
las calles del poblado eran arroyos secos
y el aire se habría roto en mil pedazos si alguien hubiese
gritado: ¿quién vive?
Cerros pelados, volcán frío, piedra y jadeo bajo tanto
esplendor, sequía, sabor de polvo,
rumor de pies descalzos sobre el polvo, ¡y el pirú en medio del
llano como un surtidor petrificado!
Dime, sequía, dime, tierra quemada, tierra de huesos
remolidos, dime, luna agónica,
¿no hay agua,
hay sólo sangre, sólo hay polvo, sólo pisadas de pies
desnudos sobre la espina,
sólo andrajos y comida de insectos y sopor bajo el mediodía
impío como un cacique de oro?
¿No hay relinchos de caballos a la orilla del río, entre las
grandes piedras redondas y relucientes,
en el remanso, bajo la luz verde de las hojas y los gritos de los
hombres y las mujeres bahándose al alba?
El dios-maíz, el dios-flor, el dios-agua, el dios-sangre, la Virgen,
¿todos se han muerto, se han ido, cántaros rotos al borde de
la fuente cegada?
¿Sólo está vivo el sapo,
sólo reluce y brilla en la noche de México el sapo verduzco,
sólo el cacique gordo de Cempoala es inmortal?
Tendido al pie del divino árbol de jade regado con sangre,
mientras dos esclavos jóvenes lo abanican,
en los días de las grandes procesiones al frente del pueblo,
apoyado en la cruz: arma y bastón,
en traje de batalla, el esculpido rostro de silex aspirando como
un incienso precioso el humo de los fusilamientos,
los fines de semana en su casa blindada junto al mar, al lado
de su querida cubierta de joyas de gas neón,
¿sólo el sapo es inmortal?
He aquí a la rabia verde y fría y a su cola de navajas y vidrio
cortado,
he aqui al perro y a su aullido sarnoso,
al maguey taciturno, al nopal y al candelabro erizados, he aquí
a la flor que sangra y hace sangrar,
la flor de inexorable y tajante geometría como un delicado
instrumento de tortura,
he aquí a la noche de dientes largos y mirada filosa, la noche
que desuella con un pedernal invisible,
oye a los dientes chocar uno contra otro, oye a los huesos
machacando a los huesos, al tambor de piel humana golpeado por el fémur,
al tambor del pecho golpeado por el talón rabioso,
al tam-tam de los tímpanos golpeados por el sol delirante,
he aqui al polvo que se levanta como un rey amarillo y todo lo
descuaja y danza solitario y se derrumba
como un árbol al que de pronto se le han secado las raíces,
como una torre que cae de un solo tajo,
he aquí al hombre que cae y se levanta y come polvo y se
arrastra,
al insecto humano que perfora la piedra y perfora los siglos y
carcome la luz,
he aquí a la piedra rota, al hombre roto, a la luz rota.
¿Abrir los ojos o cerrarlos, todo es igual?
Castillos interiores que incendia el pensamiento porque otro
más puro se levante, sólo fulgor y llama,
semilla de la imagen que crece hasta ser árbol y hace estallar
el cráneo,
palabra que busca unos labios que la digan,
sobre la antigua fuente humana cayeron grandes piedras,
hay siglos de piedras, años de losas, minutos espesores sobre
la fuente humana.
Dime, sequía, piedra pulida por el
tiempo sin dientes, por el hambre sin dientes,
polvo molido por dientes que son siglos, por siglos que son
hambres,
dime, cántaro roto caído en el polvo, dime,
¿la luz nace frotando hueso contra hueso, hombre contra
hombre, hambre contra hambre,
hasta que surja al fin la chispa, el grito, la palabra,
hasta que brote al fin el agua y crezca el árbol de anchas
hojas de turquesa?
Hay que dormir con los ojos abiertos, hay que soñar con las
manos,
soñemos sueños activos de río buscando su cauce, sueños de
sol soñando sus mundos,
hay que soñar en voz alta, hay que cantar hasta que el canto
eche raíces, tronco, ramas, pájaros, astros,
cantar hasta que el sueño engendre y brote del costado del
dormido la espiga roja de la resurrección,
el agua de la mujer, el manantial para beber y mirarse y
reconocerse y recobrarse,
el manantial para saberse hombre, el agua que habla a solas
en la noche y nos llama con nuestro nombre,
el manantial de las palabras para decir yo, tú, él, nosotros,
bajo el gran árbol viviente estatua de la lluvia,
para decir los pronombres hermosos y reconocernos y ser
fieles a nuestros nombres
hay que soñar hacia atrás, hacia la fuente, hay que remar
siglos arriba,
más allá de la infancia, más allá del comienzo, más allá de las
aguas del bautismo,
echar abajo las paredes entre el hombre y el hombre, juntar
de nuevo lo que fue separado,
vida y muerte no son mundos contrarios, somos un solo tallo
con dos flores gemelas,
hay que desenterrar la palabra perdida, soñar hacia dentro y
también hacia afuera,
descifrar el tatuaje de la noche y mirar cara a cara al mediodía
y arrancarle su máscara,
bañarse en luz solar y comer los frutos nocturnos, deletrear la
escritura del astro y la del río,
recordar lo que dicen la sangre y la marea, la tierra y el cuerpo,
volver al punto de partida,
ni adentro ni afuera, ni arriba ni abajo, al cruce de caminos,
adonde empiezan los caminos,
porque la luz canta con un rumor de
agua, con un rumor de follaje canta el agua
y el alba está cargada de frutos, el día y la noche reconciliados
fluyen como un río manso,
el día y la noche se acarician largamente como un hombre
y una mujer enamorados,
como un solo río interminable bajo arcos de siglos fluyen las
estaciones y los hombres,
hacia allá, al centro vivo del origen, más allá de fin y comienzo”.
-.Octavio Paz.
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_poema1.php&pid=11355
...
Hace dos años que me acompaña este poema, este tratado.
Que se siga cantando, que se siga cantando.
Aquí, sólo el polvo es la herencia del tiempo,
y el tiempo, es dicho por un reloj a cada segundo.
Luego de muchos y largos segundos,
suena alguno que otro grillo y pulula
una que otra mosca, porque aquí,
todas las moscas se mueren, todas
terminan colgando inertes
en un espacio apestado de telarañas
y polvo, sólo polvo y más polvo.
...
He aquí nuestros líderes políticos...
y dónde quedó la mesa?
y dónde quedó el diálogo?
aquí sólo veo indiferencia, el muro tácito que marea.
El gran tabú, los secretos de estado, así es como están mejor disfrazados.


Algo cruza a los cuerpos, algo en común los une como un fuego.
De amarilla niebla se van las tardes, con sabor a frío, a mar, a fin de un verano. La tez del amante respiraba con cual cariño estos días de marzo, junto a su amada, quien reposando en el seno del agua salada, anunciaba al otoño alzando al vuelo sus cabellos...
...aún cubiertas las casas con nubes, ellas, fueron capaces de brindarle calor hasta la piel de un elefante.
Poco a poco el viento hizo transparente a la noche, desde el horizonte al más recóndito árbol. Poco a poco, su soplo secó las hojas dejando a su rama desnuda, oscilante.
A la mañana siguiente, el Sol latía tenue sus besos. Mis ojos saltando de flor en flor vieron despertar sobre el jardín un último bordado de rosas y pájaros en el cielo.
Otra vez juntos en la tarde tranquila, el Ángelus nos sorprende, y un trémulo hilo de luna nos refugia bajo el corazón de un cerezo.
...
Hay quienes se deshojan y se sientan en medio de una lluvia que llueve en medio de sólo mar, de sólo océano azul y frío, de sólo noche quieta y estrellada. Hay quienes se enraízan, caminan, vuelan y caen a la vez.
...
El manojo de lana se empequeñecía mientras dejaba ir su hebra por la corriente del río Elqui... me empequeñecía y me prolongaba. Me empequeñecía y me prolongaba...





Dedicado a Kita, a su padre y a todos
los palestinos que viven en Chile.
Gracias, mujer tortuga. Para ti, el viento.
La mayoría de los muros sólo emanan palabras literales disfrazadas de libertad.
La mayoría de los muros están anclados por el tabú.
Son como grandes navajas que anhelan cortar las voces, las manos, y sólo lavan con ignorancia, usura y victimización.
Nadie puede evitar lo inevitable.
Estos tapones fecundarán las más fuertes oleadas de lava y así, una columna de montañas expresará lo que ahora hacen callar.
Lo que nadie sabe, es que la conciencia no nace ni muere.
...
La primera imagen corresponde a un collage que hice el año pasado pensando en la situación de Palestina, el paso entre Cisjordania y Jerusalem, y en lo que es "filtrado o permitido" llevar a la historia (de masas). Un par de meses después, una amiga muy querida, Valeska Olivares, me obsequió el segundo collage... por motivo de estos dos, escribo hoy:
"¡Ay Valparaíso!
Dile a tus gobernantes
que no te iluminen tanto,
que no sobre-lustren
la cáscara de tu huevo patrimonial,
¡un reconocimiento no puede inflarte el pecho, no tanto!,
Ya te ves ridículo lleno de joyas y logotipos.
Deja lo rimbombante, la parafernalia,
el estuco, tu maquillaje.
¡Ay mi querido Valparaíso!,
estás como un payaso triste,
sonriendo por obligación, vendiéndote
como puta en horario de oficina, vendiéndote
en horario de reforma educacional,
encarcelado como un león viejo
al cual no le quedan dientes,
sólo la peluca del espanto
simuladora de melena.
¿Cómo estás Valparaíso?
Tan mío, de todos y de nadie.
No tienes hombro que te consuele
el llanto nocturno detrás de los cerros.
Estas atrapado, invadido,
inválido, como enfermo
que no sabe sanarse, como enfermo
esperando en el frío de un pasillo,
¡por años! Ser atendido.
¿Quiénes son los tuyos, Valparaíso?
¿a quién perteneces?
… más digno es quizás
el viejo ebrio de Eloy Alfaro
en vez de esos dueños
de tal o cual inmobiliaria.
¡Malditos!
No suelo maldecir, pero ¡que se vayan!
los que te quieren dopado e indolente,
¡que se jodan!
los que te quieren ignorante,
dócil e inagotable.
¡Ay Valparaíso!
¡Ay Valparaíso!
sigues siendo esa sopa de mar
bañada de Sol y Luna, eres aún
toda mi infancia, mi primera imaginación,
la araña escondida que teje y teje,
un suburbio encantado,
mi punto de partida,
el asomo del astro.
¡Ay Valparaíso!
¡Ay Valparaíso!
escuché tu lamento una noche de primavera,
vi tu soledad una madrugada de diciembre."
Debo confesar mi terquedad hacia Valparaíso. Un sin número de ideas han pasado por mi cabeza. Han ido fluctuando por mí de lo complejo a lo simple, desde lo imposible a lo realizable. Mi terquedad sin duda, es sostenida por mis recuerdos de infancia, que para sorpresa de muchos, no es “estéticamente porteño” sino, una cuestión de querer comprender y revivir todos aquellos seres que en esta ciudad emergieron y hoy habitan en mi con la voluntad de expresarse, respirar y circular libremente. Son tan “tercos”!, como la raíz inevitable que busca agua en las profundidades, como la sucesión de puntos en un tejido.
¿Qué es lo que defiendo?
Que amemos el lugar en donde vivimos, que lo comprendamos naturalmente, que lo reconozcamos. Porque la calidad de vida no va en la cantidad de artículos electrónicos que tengamos en nuestro hogar, de si poseemos o no un automóvil, de que tengamos muchos amigos o un puesto importante en alguna organización, escuela o en nuestro trabajo. Esa calidad de vida depende de la fidelidad que tengamos para con nosotros mismos, en la perseverancia de nuestros sueños y la capacidad que tengamos de vivirlos y hacerlos convivir en nuestro lugar. ¿Cuáles son nuestros modos de vida? Esas costumbres ricas tan cotidianas que pasan inadvertidas, esos modos tan particulares de ser como personas.
Hay algo que siempre me ha gustado, la vida de barrio. Valparaíso por ejemplo, no es todo igual. Desde Esperanza a Playa Ancha la arquitectura cambia, los centros urbanos son diferentes, el diseño de las casas, los colores, los tipos de gente. Es la misma ciudad, si, pero ningún cerro en Valparaíso es igual a otro. La geografía es la misma, pero la forma que cada uno tiene de caer o rodear al mar, es diferente: las pendientes de las calles, las escaleras, los ascensores, el recorridos del transporte colectivo, si hay o no colegios, algún centro de estudio o universidad, negocios, almacenes, algún centro de salud, etc. Centros diferentes. La vida vecinal es importante, que las esquinas conversen, que la gente se ayude entre si y que los mismos vecinos decidan que es lo que quieren, el cómo quieren vivir. Creo que la libertad de expresión no depende solamente de la cantidad de dogmas, sino más bien de la conciencia de que podemos decidir, y por lo tanto, de pensar. ¿por qué temerle a ello?.
Si, la vida vecinal es importante, porque es la que se organiza y hace fructífero el convivir. Admiro los lugares en donde aún se preserva ello. En tiempos como éste, se reconoce como gesto inteligente el desconfiar, y como aplaudimos de pie la “inteligencia”, sólo reafirmamos el temor, el tabú, los partidismos y por supuesto, la desconfianza. Es necesario que las esquinas conversen. Creo que hay sueños que se sueñan mejor estando despiertos (soñando), que estando dormidos.
Las calles, son para vivirlas.